sábado, 3 de agosto de 2013

LA SOLEDAD DE VENANCIO CALLEJAS












Su madre, Mercedes Lozano

Nació en Valle de Ángeles, en 1886, Fueron sus padres Juan de Dios Callejas y doña Mercedes Lozano.  Concluyó sus estudios odontológicos en Philadelphia. En 1923, se casó con doña Juanita Bonilla, hija de Policarpo Bonilla. Como político, se afilió muy temprano a las filas del Partido Nacional y alcanzó a ser Diputado y Presidente del Congreso Nacional (1925-1926)  y  Presidente del Comité Central del Partido Nacional.

 Se opuso en 1936 a la reelección de Carias, formando entonces el Partido Nacional Legalista, debiendo marcharse al exilio, primero a Nicaragua y luego a Costa Rica.Murió en Nueva Orleans, en 1946.

viernes, 2 de agosto de 2013

LOS HOMBRES DE A CABALLO (IV)




La Paz, 1933



Cuando este mar de gente y caballos se reunían asi, era para esperar a algún connotado paisano que llegaba de algún lejano viaje y el pueblo lo recibía con lealtad y cariño. En este caso, los jinetes esperan la llegada a La Paz, del Dr. Fausto Velásquez, quien llegaba recién graduado de México. Fue hijo de Celestino Velásquez, líder natural de ese pueblo.

LOS HOMBRES DE A CABALLO (III)



La Ceiba, 1935




Asi se solazaba Rufino Solís, Comandante de Armas de La Ceiba en pleno apogeo cariísta. Nótese la tupida vegetación y las palmeras al fondo del campo.

LOS HOMBRES DE A CABALLO (II)




Río Humuya, 1928.



 En esa atónita foto, el Dr. Jose María Ochoa Velásquez, cruza en su cabalgadura el río Humuya, en plena propaganda política. Ochoa Velásquez fue Vicepresidente del país de 1920 a 1924, y ejerció funciones de Ministro de Instrucción Pública, Relaciones Exteriores, de Marina y Guerra y de Gobernación, en los diferentes gobiernos liberales de antaño.
Lo curioso de esta foto, lo hace la elegante vestimenta del político y el mozo humilde que lo guía.

jueves, 1 de agosto de 2013

LOS HOMBRES DE A CABALLO (I)

Yamaranguila, Intibucá, 1920




Esta foto me conmueve por su fuerza y la naturaleza que la rodea. Unos funcionarios o políticos (de traje) montan briosos caballos, mientras los humildes lugareños, los despiden, Fueron esos tiempos en que las bestias, sustituían los automóbiles.

UN CICLISTA EN TEGUCIGALPA




Tegucigalpa, 1927


No ha sido muy común ver fotografías de ciclistas en nuestra historia, tanto a finales del siglo XIX como a principois del siglo XX. Por eso esta foto es rara y curiosa a la vez. En ella se respira una magnífica soledad, naturalidad y elegancia en los ciclistas. Sirva como testimonio de una época